En el barrio residencial de Villa Urquiza, frente a la plaza Zapiola, intervinimos dos lotes que interactúan entre sí y con su entorno inmediato, actuando como una extensión del corredor gastronómico DO-HO (Donado-Holmberg).
Los proyectos desarrollados en ambos lotes poseen una planta baja de uso comercial, con retiros que permiten que el espacio urbano, a nivel de vereda, se expanda y empiece a relacionarse con el programa público de la propuesta integral. La morfología disruptiva de los proyectos, su amplitud hacia la plaza y su comunión con hitos existentes los posiciona como un punto de referencia en el barrio.
El lenguaje del basamento está marcado por la envolvente de los locales comerciales, materializada con una recova de arcos de hormigón armado que actua como fuelle entre el espacio interior y exterior.
El volumen residencial emerge por sobre los arcos y se va desmaterializando a medida que crece en altura generando distintas terrazas en las unidades funcio-nales, todas con visuales directas a las copas de los árboles.